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domingo, 28 de abril de 2013

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

En una entrada anterior al hablar del alcaudón común ya se hizo mención al protagonista que ahora presentamos. El alcaudón real, anteriormente considerada una subespecie del alcaudón norteño, en las últimas publicaciones bibliográficas ya es considerado una especie propiamente dicha.
Sus poblaciones se reducen prácticamente y exclusivamente a la region biogrográfica de vegetación mediterránea en la Península Ibérica estando presente allí durante todo el año.


Su presencia en nuestra zona es muy frecuente durante todos los meses del año. Su hábitat lo constituyen las llanuras agrícolas y pastizales con arbustos dispersos así como las dehesas. Se alimenta de pequeños reptiles, mamíferos e insectos, que suele acechar desde lo alto de posaderos. Utiliza como perchas ramas altas de arbustos, postes o cableado de telefonía.


Su diferenciación frente al alcaudón común es muy clara sobre todo teniendo en cuenta la morfología y el color del plumaje. La ceja blanca muy marcada que llega hasta la base del pico, el antifaz negro y el píleo gris sirven como caracteres diferenciales de esta especie. Destacaríamos también el plumaje rosa grisáceo difuso del pecho y vientre como una distinción evidente por ejemplo frente al alcaudón norteño.



viernes, 26 de abril de 2013

Alcaudón común (Lanius senator)

Dos son las especies de alcaudón que se pueden observar en Salamanca, el alcaudón real (Lanius meridionalis) y el alcaudón común (Lanius senator). El alcaudón real está presente durante todo el año pero el alcaudón común sólo lo está durante la primavera y el verano.


El alcaudón común pasa el invierno en África, en la zona de clima intertropical y en primavera regresa a la Península Ibérica. En estas fechas ya se han avistado ejemplares en las riberas del Tormes.


El hábitat más frecuentado son los sotos, los encinares adehesados y las choperas o fresnedas con claros, ya que gusta de los espacios abiertos pero con arbolado disperso. Los espinos albares, las zarzas y los rosales silvestres son especies vegetales muy importantes para los alcaudones comunes ya que utilizan las espinas de estas plantas como despensa para almacenar sus presas, que pueden ir desde insectos a pequeños roedores. El mantenimiento de esta vegetación arbustiva en linderos y sotos es fundamental para el habitat del alcaudón común.



Su característico pico ganchudo le permite colocar las presas de forma habilidosa en las espinas de los arbustos mencionados anteriormente, pero para su identificación también es destacable su píleo y nuca de rojo inteso, antifaz negro y vientre blanco. Este ave es un excelente aliado de los agricultores ya que mantiene a raya las poblaciones de insectos y roedores previniendo plagas que pueden afectar a los cultivos, justamente en primavera y verano, la época de mayor producción primaria neta.



 Dibujo de alcaudón real

domingo, 21 de abril de 2013

Paisajes de colza

En el mes de abril podemos disfrutar del paisaje que nos ofrecen los campos de colza. Sin más comentarios muestro aquí una serie de fotografías de los últimos paseos por el campo salmantino salpicado por los amarillos, sobre la matriz verde de los cultivos de secano, e incluso sobre adehesados de encinas.























En el horizonte, hacia el sur, las llanuras están flanquedadas por las cumbres del Sistema Central ( La Serrota, Gredos...).





En las cercanías de los ríos como el Tormes podemos observar otro de los elementos del paisaje como es el relieve constituido por los Cerros Testigo (El Arapil, la Mesa de Carpio...).





Esta vez el ave destacada por su abundancia durante estas jornadas de campo es la Lavandera boyera (Motacilla flava), casi mimetizada entre las plantas de colza debido a sus tonos amarillentos en los flancos, vientre y pecho.





domingo, 7 de abril de 2013

Aves de la urbe II

En una entrada anterior ya hicimos un comentario sobre tres especies que podíamos encontrar en los entornos urbanos (Aves de la urbe I). En esta ocasión presentamos tres nuevas especies que frecuentan los ecosistemas urbanos y suburbanos.
En primer lugar mostramos el que quizás es el ave más frecuente en los pueblos y ciudades, el gorrión común. El gorrión común es una especie oportunista, es decir, es una especie capaz de comer una gran variedad de alimentos que encuentra en el medio, se adapta fácilmente a los cambios producidos en su entorno, y frecuenta principalmente hábitats muy modificados por el ser humano. Los gorriones comunes aprovechan las oportunidades que de forma involuntaria el ser humano les proporciona (restos de alimentos, construcciones, fuentes de calor, etc) para nutrirse, refugiarse y reproducirse con un alto éxito. La dependencia que el gorrion tiene repecto de las actividades humanas es tal que sería prácticamente incapaz  de vivir por si mismo en la naturaleza sin la presencia del ser humano.



La segunda especie que presentamos es el estornino pinto. Un ave muy frecuente en invierno en las ciudades del sur de Europa donde se concentran en grandes bandos. La seguridad que les proporcionan los monumentos y el efecto "isla de calor" que existe en las ciudades hace que lleguen a acumularse en grandes concentraciones, poniendo en peligro la conservacion del patrimonio monumental y generando molestias a la población. Tanto es así que se han llegado a tomar medidas disuasorias como la reproducción de gravaciones de cantos de alarma y  la presencia de depredadores como el halcón peregrino.



Por último, una especie que cada vez frecuenta más los entornos de la interfase urbano-agricola es la cogujada común. Dado que se trata de una especie que le gusta frecuentar espacios abiertos, está presente en entornos como: esplanadas, plazas abiertas, paseos, urbanizaciones, y sobre todo carreteras y autovías que se encuentran en las zonas que podríamos llamar borde entre la ciudad y el campo. Estos ecotonos, o zonas de transición entre un ambiente artificial como es la ciudad y un ambiente natural como es la llanura cerealista, son áeras frecuentadas por especies de ambos ecosistemas tan dispares. La cogujada común es un ejemplo de una especie que siendo de ecosistemas semiesteparios aparace también en estos entornos semiurbanos.