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domingo, 28 de julio de 2013

Aliados en el Huerto: El Sapo común (Bufo bufo)

Ha sido desde hace poco más de medio siglo cuando se ha generalizado el uso de plaguicidas en la agricultura convencional, y en muchos lugares se han acabado imponiendo para la lucha contra plagas incluso en huertos tradicionales de uso familiar. Los plaguicidas tienen una serie de impactos negativos: Pérdida de eficacia a largo plazo, contaminación del agua y suelo, daños a la fauna beneficiosa, contaminación de los alimentos y accidentes por toxicidad en la población. 
Los conocimientos culturales transmitidos de generación en generación que se han ido acumulando a lo largo de siglos de experiencias agrícolas corren el peligro de perderse puesto que apenas hay ya transmisión y muchos métodos tradicionales han dejado de usarse en beneficio de los métodos tecnificados de la agricultura convencional. Algunos de los conocimientos culturales que se están perdiendo son los métodos para luchar contra las plagas.
La agricultura tradicional conlleva el conocimiento de la naturaleza para mejorar las produciones en el huerto sin necesidad de emplear por ejemplo insecticidas. Conocer los animales beneficiosos y los perjudiciales para los cultivos hortícolas es importante para obtener una buena producción, además de sana y sostenible. Saber que hay animales beneficiosos que evitan plagas de otros, puede ser muy útil en la lucha biológica. Favorever la presencia de estos animales evita el uso de productos químicos para eliminar las plagas.
Uno de los animales beneficiosos para el huerto es el Sapo común (Bufo bufo). 




Este anfibio del orden de los anuros es un vertebrado que se alimenta de gran cantidad de insectos y su existencia en las inmediaciones del huerto va a favorecerlo evitando que proliferen insectos que pudieran perjudicar los cultivos.
Alrededor de especies como el sapo común se han generado falsos mitos como por ejemplo que escupen veneno a los ojos y te dejan ciego, y por ello injustamente son sacrificados y eliminados. Ciertamente poseen toxidad pero para ello habría que ingerir parte de su piel. Los sapos comunes poseen en su piel una toxina (bufonina) para defenderse de sus depredadores. La bufonina tiene efectos en el sistema nervioso y sólo provoca la muerte del depredador si se ingiere en cantidades importantes. Por lo demás el sapo común es un animal  completamente inofensivo que debemos respetar.

domingo, 21 de julio de 2013

Herrerillo y verdecillo, y el calor estival


Las olas de calor no sólo afectan a los seres humanos con los golpes de calor.  Los vegetales sufren estrés hídrico y por temperatura, reduciendose su contenido de humedad,  y por ello pueden ser un potencial combustible para iniciarse un incendio. Pero los animales también padecen los rigores de las altas temperaturas y necesitan aliviarse en los cauces de pequeños arroyos  y  acumulaciones de agua. Las aves además necesitan mantener su plumaje en buen estado y un  baño contrubuye a ello.
En esta entrada muestro como un herrerillo y un verdecillo comparten el mismo charco durante su baño en una calurosa tarde del mes de julio.








miércoles, 17 de julio de 2013

Especies invasoras vs Especies autóctonas (Galápago de Florida vs Galápago Europeo)

Entre los reptiles que habitan el río Tormes, también existe el problema de las especies exóticas que ejercen un impacto sobre las autóctonas. En esta entrada la especie autóctona es el galápago europeo (Emys orbicularis). Esta especie de tortuga acuática es común en gran parte de Europa. En la Península Ibérica comparte hábitat con otra especie autóctona, el galápago leproso (Mauremys leprosa).
Afortunadamente todavía podemos disfrutar de la presencia de galápagos europeos en nuestra zona. Concretamente en uno de mis últimos paseos por orillas de un conocido arroyo afluente del Tormes, tuve la suerte de poder observar durante largo tiempo a un grupo de estos reptiles tan huidizos.

 Pequeño ejemplar de galápago europeo en la orilla de un arroyo afluente del Tormes

Aún quedan regatos bastante bien conservados que permiten que especies como ésta encuentren su hábitat idóneo. Quizás sea casualidad o no, pero los arroyos mejor conservados los he podido encontrar dentro de fincas dedicadas a la ganadería extensiva. Éstos mantienen incluso en pleno verano pozas con agua suficiente para que peces, anfíbios o reptiles, como el galápago europeo, puedan vivir. En cambio los regatos que discurren por zonas agrícolas se encuentran más degradados, con taludes de mayor pendiente y drenados o canalizados, lo que modifica el habitat natural de muchas especies que acaban por abandonar los nichos que antes ocupaban.

 Ejemplar adulto de galápago europeo

 Datalle de la cabeza semisumergida para poder respirar


Otro problema de los ecosistemas acuáticos del entorno del río Tormes y afluentes ha sido la introducción de galápagos de Florida. Esta especie ha llegado a las aguas tormesinas debido a la liberación por parte de aficionados a la acuafilia. Esta especie de tortuga es la más común en tiendas de mascotas y en acuarios, y durante muchos años se ha estado vendiendo de manera descontrolada como regalo sobre todo para los más pequeños de la casa. Luego viene el feliz día en el que el ñiño o niña se cansa de la mascota, o es demasiado grande para tenerla, y mal aconsejados por algún adulto deciden liberarlas en el río. De esta forma se creen que hacen un favor a los animales, y se consideran amantes de la fauna. Pero poco saben los liberadores de la tortuga que con este acto hacen un flaco favor al medio ambiente del río y a los animales que en él habitan.
Los galápagos de Florida son muy voraces comiendo todo lo que encuentran a su paso, y ocupan el nicho de los galápagos autóctonos. Desde aquí mando un mensaje para que dejen ya de liberarse más galápagos de Florida en nuestros ríos. Comprarse una mascota implica ser responsable en todos los sentidos, no debemos abandonarlas nunca en el medio.
En esta foto muestro un galápago de Florida que hallamos a orillas del Tormes mientras tomaba el sol justo al lado de la casa Molino de Alba de Tormes. Su tamaño demuestra que es bien capaz de sobrevivir en el Tormes y competir con el Galápago europeo.

Galápago de Florida a orillas del Tormes



martes, 9 de julio de 2013

Libélula deprimida (Libellula depressa)

También llamada libélula flecha, se trata de una de las libélulas de mayor tamaño que podemos observar en el Tormes, sobre todo en su curso alto. Del orden Odonata este insecto posee un abdomen aplanado de ahí lo de deprimida; por ello también en algunas fuentes bibliográficas recibe el nombre de libélula de vientre plano. Las hembras y los machos son diferentes en su coloración (dimorfismo sexual). Las hembras visten con colores abdominales amarillentos más discretos mientras que los machos tienen un color azulado bastante llamativo.


Macho de libelula deprimida

Los machos van perdiendo la coloración de su abdomen a medida que van siendo más viejos. Además son muy territoriales y luchan con otros machos por las mejores zonas de caza. En el ejemplo de la fotografía observamos como este macho se ha visto inmiscuido en más de una batalla por el territorio (observar una de sus alas, la inferior izquierda, fragmentada). Acostumbran a situarse en el mismo posadero durante largo rato, desde donde parten para cazar insectos alados como moscas y mosquitos. Despúes regresa al mismo posadero para devorar a su presa. Si observamos la fotografía este macho está ingiriendo una pequeña mosca.
Las libélulas son uno de los depredadores más activos en las zonas de ribera controlando las poblaciones de insectos alados que de lo contrario podrían reproducirse de forma descontrolada conviertiendose en plaga. 
El uso de insecticidas no selectivos de forma abusiva, sobre todo en las zonas cercanas a los cursos de agua, eliminaría también a las libélulas que sin emargo realizan un buen papel el el equilibrio del ecosistema fluvial.


martes, 2 de julio de 2013

El Riesgo de incendio: Episodio del 1 de julio en Alba de Tormes


En la tarde el día 1 de julio de 2013 han tenido lugar tres incendios en la zona de Alba de Tormes. Uno en las cercanías de vía del tren en la línea Salamanca-Plasencia, otro en la Dehesa boyal y finalmente otro en la carretera de Navales.



Cada uno fue originado por causas bien distintas. Mientras que el de la vía ferroviaria al parecer lo provocó una chispa de la maquinaria que se encuentra trabajando en la zona, el de la Dehesa todo indica a que lo produjo la caída de un árbol sobre una línea eléctrica. En el de la carretera de Navales las causas aún son desconocidas.
Sea cuales fueran las causas, la cuestión está en que el día fue propicio para la aparición del fuego. Se da la circunstancia de que los tres han tenido lugar de algún modo cerca de infraestructuras humanas, potenciales puntos de inicio de muchos incendios en la sociedad desarrollada.





En la medida de lo posible todos debemos poner de nuestra parte para prevenir este tipo de eventos que ponen en peligro nuestro patrimonio natural y humano.
Recordar que en una sección de este blog dedicada a la caracterización del riesgo de incendio en la zona de León, Zamora y Salamanca se anunció desde primera hora de la mañana,  que el día 1 de julio era un día de riesgo alto de incendio.
Aprovechando esta entrada invitamos a los seguidores del blog a visitar esta sección (Riesgo de Incendios en León, Zamora y Salamanca) dedicada al riesgo de incendios, dónde diariamente se aportará información con el fin de prevenir este problema que tanto afecta a nuestro medio ambiente.