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viernes, 31 de julio de 2015

Oropéndola verano 2015

En entradas anteriores dedicadas a esta ave mencionábamos como entrado el verano los hábitos alimenticios de la oropéndola se tornan frugivoros. Es en esta época cuando frecuentan junto a sus polluelos las huertas y sotos en busca de higueras, moreras...
Es ahora cuando mejor podremos observar y fotografiar a la oropéndola ya que acudirá por costumbre con sus polluelos a los mismos árboles una y otra vez para alimentarse desde la ribera próxima que les sirve de refugio, y donde seguramente anidaron en primavera. Es importante analizar bien previamente  el entorno y las querencias del ave, después elegir un buen lugar de observación, esconderse bien y ser paciente hasta que el ave acuda. Al final la recompensa llegará sin necesidad de troquelamientos, comederos ni intervenciones en el medio. La verdad es que de esta manera uno siente que lo que observa es naturaleza al 100%.
El adulto desde un nogal y el juvenil desde un chopo se iban desplazando en vuelos alternos hasta una morera próxima y fueron dando buena cuenta de las moras. Los ecotonos cercanos a los bosques de ribera, como los ambientes con cierto grado de humanización y con usos tradicionales como huertas o sotos, cumplen un papel fundamental en la crianza de los polluelos de muchas especies como la oropéndola. Su conservación es también algo a tener en cuenta.