Páginas

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Conoces la seta de cardo (Pleurotus eryngii)?

La seta de cardo (Pleuroyus eryngii) es una de las especies de hongo más conocida y recolectada en esta época del año. Pero también existen numerosas confusiones con la seta de cardo. Mediante el siguiente cuestionario podrás evaluar tu grado de conocimiento a la hora de recolectarla:





El níscalo (Lactarius deliciosus) es otra especie también muy conocida y recolectada


martes, 18 de noviembre de 2014

Hongos Otoño 2014 II

El mes de noviembre está siendo excelente en la recolección de setas en Castilla y León. La entrada de masas de aire atlánticas ha originado precipitaciones y condiciones térmicas ideales para la proliferación de los cuerpos fructiferos de hongos en muchas zonas. Esas condiciones están haciendo que surjan además algunas rarezas no muy comunes, lo que aún hace más interesante las salidas al campo.
En muchas zonas de Salamanca la seta más buscada es la seta de cardo (Pleurotus eryngii), seta que por cierto posee numerosas confusiones. Podríamos entrar un día a estudiar tales confusiones, que afortunadamente no tienen consecuencias para los recolectores y consumidores. No es la primera vez que me encuentro con recolectores de setas de cardo que llevan en su cesta algún ejemplar de Clitocibe, Lepista o Clitopilus, o alguna de las variedades existentes de Pleurotus eryngii, todas ellas identificadas como setas de cardo por el recoletor. Las confusiones entre el pie azul (Lepista nuda) y el pie violeta (Lepista personata) son también frecuentes, ambas excelentes comestibles.
La que no ofrece confusión en principio es la tóxica Amanita muscaria, aunque recolectores inexpertos la confunden con Amanita caesarea, mostrada en otras entradas de este blog. A continuación muestro algunos ejemplares de muscarias y otras especies que hemos podido encontrar en algunas de nuestras salidas al campo. 

Amanita muscaria

Amanita muscaria

Amanita muscaria

Amanita muscaria

Amanita phalloides (mortal)

Boletus luridus

Clitocibe sp.

Cytoderma carcharias

Lepista nuda

Lepista nuda

Lepista rickenii

Macrolepiota sp.

Pleurotus eryngii

Peziza violacea

Pluteus cervinus


sábado, 8 de noviembre de 2014

Arroyo de la Encina


A escasos  5 kilómetros al norte de la ciudad de Salamanca, en la margen derecha del Tormes, encontramos el arroyo de la Encina. Este arroyo afluente del río Tormes, de unos 15 kilómetros de longitud, nace en una de las innumerables lagunas de la zona,  la Laguna de Santa Lucía (La Vellés), y desemboca en el Tormes en el paraje de Valcuevo (Valverdón), recorriendo gran parte de la llanura de la Armuña.
Es un espacio excelente para disfrutar de un paseo a escasos minutos de la ciudad. Un lugar donde es posible realizar una buena interpretación del paisaje, analizar la flora y el suelo, observar la fauna y disfrutar de la arquitectura y la etnografía.


Algunas zonas aún conservan la vegetación ribereña

Tarabilla común

Microrelieve Gilgai típico de suelos arcillosos de la Armuña  


Probablemente se trate de una de las zonas de la provincia de Salamanca, junto con la capital, que sufrieron las primeras repoblaciones del medievo con gentes de Castilla y del norte peninsular. No obstante algunos topónimos de origen árabe indican que posiblemente también hubo asentamientos con población de origen mozárabe (Llorente Maldonado. 2003. Toponimia Salmantina. Ed. Diputación de Salamanca)
La presencia de población a lo largo de siglos ha influido enormemente en los usos del suelo y en el paisaje; eminentemente agrícola aunque también la ganadería está muy presente.




El uso ganadero también esta presente en la Armuña


Ermita del Viso

Via Férrea Vía de la Plata



Uno de los elementos más característicos de la presencia de actividades humanas y  de la entidad del caudal del arroyo en otras épocas, es la existencia de puentes para cruzarlo. Famoso es el puente de Mozodiel de Sanchíñigo, se dice que cruzado por Colón en uno de sus viajes a Salamanca. Otros son el conocido como puente de Mozodiel (ver imagen) camino de Carbajosa de la Armuña, o el de Aldealama. Ambos tristemente expoliados, sobre todo este último.


Puente de Mozodiel


El expolio del patrimonio no es el único problema que actualmente están afectando a este bello paraje. La ocupación del suelo por construcciones, la eliminación de vegetación autóctona, los drenajes abusivos, las canalizaciones subterráneas y los vertidos de aguas residuales son algunas de sus principales amenazas.