Ha sido realizar las primeras salidas al entorno de la vía verde y encontrar elementos del medio natural de enorme interés para la interpretación. La primera incorporación al inventario de herpetofauna ha sido la Ranita de San Antonio (Hyla arborea). Y como siempre, ella anda por las ramas. Una pequeña encina en los margenes de la vía le servía de refugio. El color verde mimético de su piel dificulta mucho su localización entre la vegetación. Sólo una observación detenida de todos los elementos existentes permite hallazgos tan interesantes. Llaman la atención sus dedos provistos de pequeñas ventosas, una cualidad adaptativa que le permite colonizar un nicho tan particular para un anfibio como son las hojas y las ramas de los vegetales.
Recursos medioambientales
Blog de Santiago Domínguez Martín
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sábado, 14 de noviembre de 2015
Ranita de San Antonio (Hyla arborea)
El grupo de trabajo del "AFE Gestión Ambiental de la Vía Verde de la Plata" hemos comenzado ya nuestra andadura. Serán 6 meses de intenso pero apasionante trabajo en el que tendremos la oportunidad de analizar, entre muchas otras cuestiones, los elementos bióticos y abióticos del entorno de la mencionada Vía Verde. Podréis seguirnos a través del blog del proyecto (ver el blog).
sábado, 31 de octubre de 2015
La Maza y el Teso de Utrera
En el limite septentrional de las dehesas del este salmantino encontramos varios ejemplos del típico ecosistema de monte mediterráneo con adehesado de encinas. Uno sería los alrededores de La Maza y el recorrido natural hasta el Teso de Utrera, al oeste de la Vía Verde de la Plata.
En un itinerario por la zona en esta época del año es muy común dirigir la mirada del observador hacia el suelo en búsqueda de los numerosos hongos que fructifican en los encinares. Las encinas cargadas de bellotas, el paisaje de la dehesa, los colores otoñales de la vegetación de ribera en los arroyos, restos de antiguos asentamientos humanos… todos son recursos dignos de interpretación y análisis.
Pero en esta ocasión, además de los ya mencionados, destacamos el recurso ornitológico sobre todo por la presencia de gran cantidad de rapaces. En una de nuestras últimas salidas avistamos gran número de Milanos reales y Buitres leonados, amén de Busardos ratoneros. Pero la especie a marcar con un doble asterisco en nuestro check list fue sin duda el Buitre negro. Con seguridad nos hallamos en la zona límite del área de campeo de esta especie. Son conocidas las poblaciones existentes en el sur de la provincia en el entorno de Quilamas y Sierra de Francia, así como las del norte de Extremadura. Probablemente el ejemplar avistado proceda de estas zonas situadas a menos de 80 km del lugar, y acuda aquí en esta época en búsqueda de alimento. En otoño es más frecuente que se alejen de sus lugares de anidamiento en búsqueda de algún despojo o resto de algún cadáver procedente de la ganadería. En todas las observaciones que he podido realizar de buitres a lo largo de muchos años en todo el oeste de la provincia nunca he visto que ejerzan ningún ataque a animales vivos.
Las aves necrófagas como los buitres ocupan la cúspide de la pirámide trófica y ejercen un papel importantísimo en el equilibrio del ecosistema al eliminar los restos de animales vivos y retornar la biomasa al sistema. La conservación de su hábitat y su protección es cuestión muy importante a tener en cuenta.
Buitre negro
Buitre negro
Buitre negro
Milano real
Busardo ratonero
Grupo de Buitres leonados
viernes, 25 de septiembre de 2015
Bosques Salmantinos: Saucedas
En ocasiones anteriores, al hablar de los bosques autóctonos
salmantinos, hemos tratado diferentes series de vegetación climatófila
existentes en la provincia. Pero además de la vegetación dependiente de los
condicionamientos climáticos existe otra cuyas características vienen
determinadas por las propiedades del suelo, unido a la disponibilidad de agua
en el nivel freático próximo a la superficie. Esta es la llamada vegetación
edafohigrófila, la vegetación que se suele desarrollar cerca de los cursos
fluviales o allí dónde el agua de los acuíferos se acerca o aflora a la
superficie (Manantiales).
En nuestra provincia, una de las formaciones vegetales que
ocupa estos entornos donde la disponibilidad de agua es continuada, como por
ejemplo cursos fluviales importantes, son las saucedas con alisos y fresnos.
Esta vegetación es totalmente dependiente del agua que discurre por el cauce,
por ello se desarrolla normalmente en una banda próxima al corredor ripario.
Las saucedas son uno de los hábitats más frecuentes dentro
del LIC "Riberas del río Tormes y Afluentes" (ES4150085) y ocupa una
gran superficie del curso fluvial del Tormes en su transcurso por la provincia.
Según el anexo I de la Directiva Habitats corresponderían a los bosques
aluviales (91E0) y a los bosques galería (92A0).
Uno de los lugares dónde mejor puede observarse este hábitat
es en el entorno de Alba de Tormes.
En las proximidades de la Ruta
natural "Vía verde-Vía de la Plata" a su paso por esta localidad, en
uno de los puntos de observación de la ribera del Tormes, este bosque se hace
muy presente.
En un transecto de vegetación
realizado en una de nuestras salidas al campo se observaron las siguientes
especies:
Formaciones compuestas por diversas especies de sauces: Salix salviifolia, Salix purpurea, Salix neotricha, Salix atrocinerea...
Fraxinus angustifolia
Oenanthe crocata
Alnus glutinosa
Crataegus monogina
Solanum dulcamara
Bryonia dioica
Urtica dioica
Phragmites autralis
Lythrum salicaria
Equisetum arvense
Humulus lupulus
Es un hábitat típico de las
saucedas del río Tormes, con la presencia de alisos y fresnos. Este hábitat es
muy importante para la fauna ya que da cobijo a innumerables especies de aves,
insectos y mamíferos. No hay que desdeñar la importancia que estos bosques
galería tienen en la fauna piscícola. Bajo la fronda sobre la lámina de agua se
crean zonas de sombra muy importantes para la reproducción y el refugio de
especies como el barbo, la boga, la trucha común y el bordallo o gallego.
Se trata de una vegetación muy
importante en el control de las avenidas. Su presencia reduce la energía
cinética del agua debido a la fricción que las ramas ejercen sobre la
escorrentía superficial. Todo ello hace que el poder destructivo de la
corriente de agua sea menor al verse reducida notablemente su velocidad.
Cuando esta vegetación se
encuentra ocupando parte del cauce de un río, se tiende a interpretar de manera
errónea, que existe un problema de mantenimiento y limpieza de cauces. Nada más
lejos, el verdadero problema de suciedad en los ecosistemas fluviales no es ese
sino los vertidos incontrolados de aguas residuales, purines, etc y el abandono
en los cauces de plásticos, escombros, neumáticos, etc.
La restauración de un entorno
degradado de ribera o cualquier intervención en los cauces debe tener siempre
en cuenta la conservación y regeneración de este tipo de vegetación.
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