Recursos medioambientales

Blog de Santiago Domínguez Martín

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martes, 22 de diciembre de 2015

Medio Natural & Trabajo de Gabinete

En la gestión de los recursos naturales debe existir un buen conocimiento previo de los mismos y poder tomar así posteriormente las decisiones más convenientes para su puesta en valor, divulgación, conservación e interpretación. Para llegar a ese conocimiento las fuentes a consultar en el trabajo de campo son diversas, y es el medio natural una de las más importantes junto con el análisis de la bibliografía y cartografía.
La experiencia permite que muchos de esos recursos sean identificados in situ mediante técnicas de visu. Pero en otras muchas ocasiones para una correcta identificación se hace necesario recurrir a la determinación mediante claves dicotómicas, consultas bibliográfias o análisis de cartografía específica en un trabajo de gabinete. En el caso de algunas especies de flora es necesario recolectar material vegetativo para su análisis posterior. Pero cuando se sospecha que la especie está en peligro de conservación es mejor evitarlo. Una fotografía o  un dibujo esquemático con anotaciones en nuestro cuaderno de campo pueden ayudarnos y así no dañar ninguna planta. El resultado de la identificación a veces es sorprendente porque hallas una especie que no esperabas en ese emplazamiento, o efectivamente confirmas la presencia de una especie amenazada.
En el caso de la fauna, una fotografía es de gran ayuda pero el dibujo a veces es más revelador, todo dependerá del tiempo del que se disponga.
La litología y la edafología también van a requerir esquemas y anotaciones como la localización u otras observaciones. Eso junto con la toma de muestras y de alguna fotografía, y un estudio posterior en mapa geologico en la fase de gabinete, será el complemento para discernir sobre qué rocas nos encontramos.
Una vez hecha la identificación el recurso esta listo para ser incluido en la base de datos sistematizada de inventarios y asi ser fácilmente consultado cuando las tareas de la gestión lo requieran.
El AFE Gestión Ambiental de la Vía Verde de la Plata se encuentra actualmente realizando la fase de identificación e inventario de recursos como queda reflejado en las últimas entradas del blog del proyecto.







lunes, 21 de diciembre de 2015

El tercer Arapil, un recurso para la interpretación

En la interpretación ambiental de una ruta o itinerario natural es importante analizar en un diagnóstico previo las infraestructuras y recursos que te ofrece el entorno, para posteriormente desarrollar y ejecutar adecuadamente cualquier actividad que podamos programar.
En esta ocasión haremos mención al lugar conocido en la provincia de Salamanca como “Los Arapiles”, paraje por donde transcurrirá la futura Vía Verde de la Plata (Ruta catalogada como Camino Natural por el MAGRAMA) actualmente en fase de ejecución, y que unirá la Estación de Ferrocarril de Alba de Tormes con la localidad de Carbajosa de la Sagrada.


Otros blogs amigos como “A golpe de Zapatilla” o “Naturaleza y Etnografía” han descrito en sendas entradas el entorno de “Los Arapiles” y sus alrededores bajo diversos prismas. Nosotros daremos aquí otro enfoque desde el punto de vista de la educación ambiental, ya que sin duda la Vía Verde pondrá en valor muchos recursos, siendo los recursos ambientales los que deben ocupar un protagonismo indiscutible en cualquier planificación de la ruta.
El topónimo Arapil significa “cerro o montículo aislado en la llanura” y existen varios ejemplos en Salamanca. En las inmediaciones de Alba de Tormes está el Arapil de Amatos, cerro de escasa entidad en la margen derecha del Tormes. Pero el más conocido sin duda es el de Los Arapiles, que es un orónimo que da nombre a los dos cerros enfrentados en plena llanura Salmantina: Arapil grande y Arapil chico (Antonio Llorente Maldonado. Toponimia Salmantina. Ed. Diputación de Salamanca).
Al hablar de Los Arapiles la referencia al hecho histórico de la batalla que allí aconteció en 1812 suele ser casi siempre la más utilizada. Pero también pueden referirse al núcleo de población de Arapiles, muy cercano al lugar de la batalla. 
Sin embargo en este lugar muy pocos reconocen que en realidad son tres y no dos Los Arapiles. El tercer Arapil es el conocido por los lugareños como Arapil de las Fuentes y está situado al norte del Arapil chico.


El entorno del Arapil de las Fuentes, aunque de menor transcendencia histórica, es sin embargo muy interesante desde un punto de vista de la interpretación ambiental. Sin menoscabar el enorme interés geológico y de geomorfología y paisaje, hay que destacar allí diversos afloramientos de agua subterránea que dan origen a numerosos manantiales. El más destacado es una fuente, seguramente de origen medieval, que mantiene un caudal de agua incluso en los meses estivales. Esta aporta agua a la llamada Charca del Pozo.


El recurso hídrico puede ser de un enorme interés en la interpretación ambiental. Casi siempre al interpretar el medio se piensa en grandes masas de agua, pero los manantiales además de ser un recurso natural son un patrimonio cultural y etnográfico de primera línea. Son lugares a conservar y proteger ya que su puesta en valor a través de itinerarios interpretativos como la Vía Verde generan interés entre sus usuarios.
Desde un punto de vista ambiental estos manantiales de Los Arapiles cobran aún mayor importancia para su conservación ya que son el hábitat de Ranunculus batrachioides spp Brachypodus, endemismo ibérico y norteafricano incluido en la Lista Roja de Flora Vascular amenazada en la categoría de Vulnerable y en el Anexo II de especies vulnerables del Catálogo de Flora protegida de Castilla y León (Decreto 63/2007). Además el hábitat donde se encuentra es un hábitat prioritario dentro de la Directiva Hábitats (3170* Estanques temporales mediterráneos).
Otros recursos que no deben desdeñarse en cualquier itinerario interpretativo de la Vía Verde al transcurrir por este emplazamiento son:
El sitio histórico de la batalla de los Arapiles, como en este caso el Arapil Chico, posición del ejercito aliado en 1812.


El paisaje de la interfase urbano-rural en los límites con el término municipal de Carbajosa de la Sagrada.


El entorno ofrece al usuario de la vía unidades homogéneas que muestran la accción de la erosión, la vegetación y los diferentes usos del territorio que el ser humano ha ejercido a lo largo de la historia, y que han modelado el paisaje.






El recurso ornitológico no debe ser despreciado ya que en este emplazamiento de localizan lugares de mucho interés para la observación de aves. Los aláuridos como esta Cogujada son muy frecuentes pero también aves como el abejaruco (existe una colonia importante de esta ave), la perdiz roja, etc.




Los mamíferos como el conejo pueden observarse fácilmente en los márgenes de la Vía.


En el Arapil Grande se recuerda la victoria aliada sobre las tropas francesas.


Comunidades de Ulex europaeus ocupan importantes rodales. Es un indicador de suelos ácidos frecuente en el noroeste peninsular, pero poco habitual en latitudes tan bajas como Salamanca.








viernes, 25 de septiembre de 2015

Bosques Salmantinos: Saucedas

En ocasiones anteriores, al hablar de los bosques autóctonos salmantinos, hemos tratado diferentes series de vegetación climatófila existentes en la provincia. Pero además de la vegetación dependiente de los condicionamientos climáticos existe otra cuyas características vienen determinadas por las propiedades del suelo, unido a la disponibilidad de agua en el nivel freático próximo a la superficie. Esta es la llamada vegetación edafohigrófila, la vegetación que se suele desarrollar cerca de los cursos fluviales o allí dónde el agua de los acuíferos se acerca o aflora a la superficie (Manantiales).
En nuestra provincia, una de las formaciones vegetales que ocupa estos entornos donde la disponibilidad de agua es continuada, como por ejemplo cursos fluviales importantes, son las saucedas con alisos y fresnos. Esta vegetación es totalmente dependiente del agua que discurre por el cauce, por ello se desarrolla normalmente en una banda próxima al corredor ripario.
Las saucedas son uno de los hábitats más frecuentes dentro del LIC "Riberas del río Tormes y Afluentes" (ES4150085) y ocupa una gran superficie del curso fluvial del Tormes en su transcurso por la provincia. Según el anexo I de la Directiva Habitats corresponderían a los bosques aluviales (91E0) y a los bosques galería (92A0).
Uno de los lugares dónde mejor puede observarse este hábitat es en el entorno de Alba de Tormes.
En las proximidades de la Ruta natural "Vía verde-Vía de la Plata" a su paso por esta localidad, en uno de los puntos de observación de la ribera del Tormes, este bosque se hace muy presente.
En un transecto de vegetación realizado en una de nuestras salidas al campo se observaron las siguientes especies:

 Formaciones compuestas por diversas especies de sauces: Salix salviifolia, Salix purpurea, Salix neotricha, Salix atrocinerea...


 Fraxinus angustifolia

 Oenanthe crocata

 Alnus glutinosa

Crataegus monogina 

 Solanum dulcamara

Bryonia dioica 

Urtica dioica 

 Phragmites autralis

Lythrum salicaria

 Equisetum arvense

Humulus lupulus

Es un hábitat típico de las saucedas del río Tormes, con la presencia de alisos y fresnos. Este hábitat es muy importante para la fauna ya que da cobijo a innumerables especies de aves, insectos y mamíferos. No hay que desdeñar la importancia que estos bosques galería tienen en la fauna piscícola. Bajo la fronda sobre la lámina de agua se crean zonas de sombra muy importantes para la reproducción y el refugio de especies como el barbo, la boga, la trucha común y el bordallo o gallego.
Se trata de una vegetación muy importante en el control de las avenidas. Su presencia reduce la energía cinética del agua debido a la fricción que las ramas ejercen sobre la escorrentía superficial. Todo ello hace que el poder destructivo de la corriente de agua sea menor al verse reducida notablemente su velocidad.
Cuando esta vegetación se encuentra ocupando parte del cauce de un río, se tiende a interpretar de manera errónea, que existe un problema de mantenimiento y limpieza de cauces. Nada más lejos, el verdadero problema de suciedad en los ecosistemas fluviales no es ese sino los vertidos incontrolados de aguas residuales, purines, etc y el abandono en los cauces de plásticos, escombros, neumáticos, etc.
La restauración de un entorno degradado de ribera o cualquier intervención en los cauces debe tener siempre en cuenta la conservación y regeneración de este tipo de vegetación.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Arroyo de la Encina


A escasos  5 kilómetros al norte de la ciudad de Salamanca, en la margen derecha del Tormes, encontramos el arroyo de la Encina. Este arroyo afluente del río Tormes, de unos 15 kilómetros de longitud, nace en una de las innumerables lagunas de la zona,  la Laguna de Santa Lucía (La Vellés), y desemboca en el Tormes en el paraje de Valcuevo (Valverdón), recorriendo gran parte de la llanura de la Armuña.
Es un espacio excelente para disfrutar de un paseo a escasos minutos de la ciudad. Un lugar donde es posible realizar una buena interpretación del paisaje, analizar la flora y el suelo, observar la fauna y disfrutar de la arquitectura y la etnografía.


Algunas zonas aún conservan la vegetación ribereña

Tarabilla común

Microrelieve Gilgai típico de suelos arcillosos de la Armuña  


Probablemente se trate de una de las zonas de la provincia de Salamanca, junto con la capital, que sufrieron las primeras repoblaciones del medievo con gentes de Castilla y del norte peninsular. No obstante algunos topónimos de origen árabe indican que posiblemente también hubo asentamientos con población de origen mozárabe (Llorente Maldonado. 2003. Toponimia Salmantina. Ed. Diputación de Salamanca)
La presencia de población a lo largo de siglos ha influido enormemente en los usos del suelo y en el paisaje; eminentemente agrícola aunque también la ganadería está muy presente.




El uso ganadero también esta presente en la Armuña


Ermita del Viso

Via Férrea Vía de la Plata



Uno de los elementos más característicos de la presencia de actividades humanas y  de la entidad del caudal del arroyo en otras épocas, es la existencia de puentes para cruzarlo. Famoso es el puente de Mozodiel de Sanchíñigo, se dice que cruzado por Colón en uno de sus viajes a Salamanca. Otros son el conocido como puente de Mozodiel (ver imagen) camino de Carbajosa de la Armuña, o el de Aldealama. Ambos tristemente expoliados, sobre todo este último.


Puente de Mozodiel


El expolio del patrimonio no es el único problema que actualmente están afectando a este bello paraje. La ocupación del suelo por construcciones, la eliminación de vegetación autóctona, los drenajes abusivos, las canalizaciones subterráneas y los vertidos de aguas residuales son algunas de sus principales amenazas.


viernes, 11 de abril de 2014

Cigüeñuelas (Himantopus himantopus) de la Armuña

La comarca de la Armuña, en el norte de Salamanca, es una zona muy interesante para la observación de aves.  Parece que otras áreas naturales como las Arribes, las Sierras del sur de la provincia, las dehesas, o los humedales como riberas, lagunas o embalses, son los únicos lugares de interés ornitológico. Y sin embargo, un paseo por las llanuras cerealistas salpicadas de pequeños lavajos, pueden ofrecer buenos momentos.
Ayer realicé una de mis rutas habituales a pie por esta comarca en busca de las huidizas avutardas (Otis tarda). Pero rápido tuve que sacar mi cuaderno de campo e iniciar el check list de la tarde anotando la presencia de abundantes trigueros, pardillos, lavanderas boyeras y palomas torcaces. Más adelante al llegar a una zona de pequeñas  lagunas endorreicas, un grupo de cigüeñas blancas se alimenta en la lejanía, bandos de azulones sobrevuelan el territorio, y las calandrias cantan en vuelo cerniéndose a cierta altura. Decido salirme del camino y adentrarme en el ahora encharcado microrelieve gilgai típico de los vertisoles arcillosos de muchas zonas de la Armuña. Todo indica que en el pasado toda esta área debió estar ocupada por lagunas de mayor tamaño, ahora drenadas para la agricultura. Sólo en las partes más deprimidas se mantienen láminas de agua de cierta entidad. Localizo con mis prismáticos una charca bastante interesante y decido acercarme sigilosamente. De pronto entre la alta hierba una pareja de azulones me sorprende emprendiendo el vuelo de manera vertiginosa. Un avefría sobrevuela la pradera con un vuelo raso mientras realiza un bello canto. Por cierto, de las avutardas nada de nada.
En la lagunita, un grupo de cigüeñuelas se está alimentando junto con una pareja de cucharas comunes, otra de fochas y otra de gallinetas. Tuve la suerte de disfrutar durante bastante tiempo de los vuelos de las cigüeñuelas y de sus desplazamientos alimentándose por la charca.














Seguidamente me decido a continuar con la ruta programada en busca de las avutardas. Al regresar al camino una pareja de milanos negros hace acto de presencia con un vuelo raso bastante tosco a causa del viento. Tras casi dos horas de caminata rodeado de campos de colza y cereal decido dar media vuelta y regresar. Parece que la avutarda se me ha resistido. Pero a los 10 minutos de trayecto de vuelta, miro para atrás y con los prismáticos logro ver demasiado lejos un grupo en un barbecho. Son 7 avutardas.  Hacía 30 minutos que había pasado por aquí y no las había visto. Pero por fin logré divisarlas. Poco a poco fueron adentrándose en un cultivo de cereal ocultándose lentamente. Satisfecho puedo regresar, aún me queda otra hora a pie y el Sol ya roza el horizonte.


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